Evangelismo

Ultimas fotos

viernes, 17 de noviembre de 2017

Buenas Noches

Resultado de imagen para Buenas Noches de viernes cristianos

UNO SOLO EN CRISTO


Por medio de El los unos y los otros tenemos nuestra entrada al Padre en un mismo Espíritu.


Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfeccionados en unidad.
Todo lo que pidáis en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré. Y yo rogaré al Padre, y El os dará otro Consolador para que esté con vosotros para siempre; es decir, el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque ni le ve ni le conoce, pero vosotros sí le conocéis porque mora con vosotros y estará en vosotros.


Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como también vosotros fuisteis llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos.


Cuando oréis, decid: Padre nuestro, que estás en los cielos.
Entonces, hermanos, puesto que tenemos confianza para entrar al Lugar Santísimo por la sangre de Jesús, por un camino nuevo y vivo que El inauguró para nosotros por medio del velo, es decir, su carne, acerquémonos con corazón sincero.


Ef. 2:18 Jn. 17:23; 14:13,14, 16,17 Ef. 4:4-6 Lc. 11:2 Heb. 10:19,20,22

¿CASTIGO O PRIVILEGIO?

Anda a ver a la hormiga, perezoso; fíjate en lo que hace y aprende la lección. Proverbios 6: 6.

¿Sabías que las hormigas les gusta andar en grupo? Llegan a vivr en el mismo hormiguero millones de ellas sin enfadarse ni pelear. Cada una sabe cuál es su trabajo y lo hace sin protestar.


Para que el hormiguero cada vez sea más grande y fuerte, las hormigas trabajan en unidas y en coordinación. Siempre caminan en perfecto orden.
Construyen sus casas debajo de la tierra, en árboles, en casas de madera o asta en edificios de ladrillos. Las hormigas están muy bien organizadas. Mientras que unas construyen el hormiguero, otras lo defienden, y otras van a buscar alimento.También estan las hormigas soldado, que cuidan a la reina.Todas las hormigas trabajan muy duro durante la primavera y el verano para descansar en invierno.


Los seres humanos también somos seres sociales. Tenemos familias que forman una comunidad pero muchas veces no sabemos convivir ni respetar las reglas. Ensuciamos las calles, quemamos los bosques, peleamos con los demás, y no trabajamos en equipo. Si cumples con tus deberes y obligaciones, habrá más armonía en el hogar, en la escuela y la comunidad. La próxima vez que no quieras hacer la tarea, recoger tu cuarto, recuerda a las hormiga.


HABLA CON JESÚS:


Amado Jesús, quiero ser como las hormigas, que son trabajadoras y responsables. Ayúdame a cumplir con mis deberes, amén.

Resultado de imagen para buenos dias de viernes cristianos

Que No Te Desanimen Las Criticas a tu Fe

Una cosa que he aprendido con el transcurso de los años acerca de vivir por fe en la Palabra de Dios es que tienes que aferrarte a ella, sin importar lo que las otras personas piensen. No puedes ofenderte cada vez que alguien que no entiende la Biblia te acuse de ser un tonto o se burle refiriéndose a ti como: “Una de esas personas de fe”.


No. Si vas a creerle a Dios y manifestar lo imposible en tu vida, tendrás que ignorar ese tipo de críticas. Tendrás que tomar una actitud tal que, incluso cuando la gente lo diga como un insulto, el apodo “persona de fe” suene como un cumplido.
Al fin y al cabo, verdaderamente lo es. ¡El mismo Dios lo dijo! Él nos dice en la Biblia que:


Sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe, y que sabe recompensar a quienes lo buscan (Hebreos 11:6).
Ciertamente la gracia de Dios los ha salvado por medio de la fe. Ésta no nació de ustedes, sino que es un don de Dios (Efesios 2:8).


Si tuvieran fe como un grano de mostaza, le dirían a este monte: “Quítate de allí y vete a otro lugar”, y el monte les obedecería. ¡Nada sería imposible para ustedes! (Mateo 17:20).


Porque en él la justicia de Dios se revela por fe y para fe como está escrito: Pero el justo vivirá por la fe (Romanos 1:17, RVA-2015).


¡Deberías estar feliz cuando alguien te apode como “una persona de fe”! 

Ciertamente es mejor a que te llamen incrédulo. Es preferible a que la gente te señale y diga: “Mira a ese hombre. Realmente es alguien que no cree en nada”.
No quieres eso. Por el contrario, quieres ser como Abraham, al que la Biblia se refiere como el padre de nuestra fe. Él es famoso por creer y actuar en la Palabra de Dios, aun cuando ante los ojos del mundo, pareciera como un tonto.
Abraham fue tan valiente en su fe que, cuando a los 99 años escuchó de parte de Dios que él y su esposa estéril de 90 tendrían un hijo, inmediatamente comenzó a hablar como si ya hubiese ocurrido. Él llamó «las cosas que no existen, como si existieran» (Romanos 4:17) y fue por todas partes presentándose con el nuevo nombre que Dios le había dado.


“¡Hola!”, les decía a sus amigos y vecinos, “¡Soy Abraham, el padre de muchas naciones!”
“¿En serio?”, debieron responderle. “Entonces, ¿dónde están tus hijos?”
“Bueno, todavía no puedo mostrárselos, pero eso no importa; Dios dijo que soy el padre de muchas naciones. ¡Así que eso es lo que soy!”
A diferencia de muchos cristianos de hoy en día, Abraham no tenía temor alguno de que los demás pensaran que era un fanático de la fe. Él no trató de esconderla, ni se desanimó cuando los incrédulos se rieron a sus espaldas. Él sólo dejó que se burlaran y mantuvo su mirada en Dios, sin importar la situación y su aparente desesperanza:


Contra toda esperanza, Abraham creyó para llegar a ser padre de muchas naciones, conforme a lo que se le había dicho: «Así será tu descendencia.» Además, su fe no flaqueó al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (pues ya tenía casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en la fe y dio gloria a Dios, plenamente convencido de que Dios era también poderoso para hacer todo lo que había prometido (Romanos 4:18-21).


La manera en la que el diablo pierde terreno


Observa con atención la frase: «[Abraham] Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios…». Esta frase identifica lo que el diablo pretendía hacer en esa situación. ¡Él estaba tratando de lograr que Abraham dudara en su fe! Quería usar las circunstancias contrarias y la gente en su contra para empujarlo hacia la incredulidad.


Ese siempre es el plan de diablo. Cada vez que nosotros, como creyentes, comenzamos a hablar y actuar en la Palabra, siempre vendrá a decirnos de una u otra manera, usando lo que podemos ver con nuestros ojos físicos y escuchar con nuestros oídos: “Eres un tonto por involucrarte en este asunto de la fe. No funcionará. No conseguirás lo que estás creyendo.”


Aun cuando le estés creyendo a Dios por algo aparentemente pequeño, como un aumento de sueldo, o un mejor auto, el diablo trabajará desesperadamente para desanimarte. Él hará su mejor esfuerzo para que dudes de la promesa de Dios. De no hacerlo, esa promesa se materializará en tu vida— y cada vez que eso suceda, el diablo habrá perdido terreno. La gente a tu alrededor verá que la Palabra funciona y el diablo terminará con otro testimonio de la fidelidad de Dios en la Tierra del que no puede deshacerse.


Eso fue lo que pasó con Kenneth y conmigo en 1967, cuando escuchamos por primera vez la Palabra de fe y comenzamos a creerle a Dios por finanzas. Nosotros empezamos creyéndole a Dios por el dinero suficiente para poner comida en la mesa. Eso no suena muy impresionante, como si creerle a Dios por mercado fuera algo muy importante. Aun así, el diablo se opuso y peleó, y más adelante entendimos el porqué. Descubrimos que la misma fe en la Palabra de Dios es la que suple nuestras necesidades en otras áreas.


Funciona para generar el dinero para predicar el evangelio alrededor del mundo. Funciona para contratar tiempo de aire en televisión y llevar esa señal al planeta. Funciona para construir la sede del ministerio y el edificio de la iglesia, o financiar las misiones en otros lugares del mundo.


A través de los años, Ken y yo hemos continuado creyendo en las promesas de Dios de la prosperidad financiera y ellas se mantuvieron produciendo en nuestra vida. Nosotros hemos compartido con los demás cómo Dios nos ha bendecido y nos ha permitido ser de bendición, y ellos se han inspirado en buscar en la Palabra y dar un paso a nuevos niveles de fe financiera y de bendición.
Como resultado de la integridad de la Palabra de Dios, más y más testimonios de la fidelidad de Dios han sucedido en la Tierra. El diablo está perdiendo cada vez más territorio (no solo financieramente, sino de muchas otras formas) y el Cuerpo de Cristo está ganando terreno gracias al incremento de creyentes que se mantienen firmes en la Palabra de Dios—fortaleciendo su fe y glorificando a Dios—.
¡El diablo odia cuando Dios recibe la gloria! Él odia cuando en vez de ceder ante la presión de las circunstancias contrarias, las personas lo resisten y dicen: “¡Diablo, yo le creo a Dios! Le creo más a Él de lo que tú puedas mostrarme con mis ojos naturales o hacerme oír con mis oídos físicos. Le creo más a Él y me mantengo firme en Su Palabra porque Él no puede mentir. ¡Su Palabra es verdadera y no la soltaré!”


No puedes ser derrotado cuando tienes esa clase de actitud. No importará cuán duro el diablo trate de detenerte, tu continuarás ganando y avanzando el reino de Dios. Continuarás recibiendo aquello que estás creyendo, cumpliendo las tareas que Dios te encomiende y caminando en Su plan maravilloso para tu vida.
Una misión aparentemente imposible
Sabes, Dios tiene un plan maravilloso para tu vida. Él quiere que alcances más allá de tus habilidades. Él tiene misiones que parecen tan imposibles de cumplir que tendrás que descansar en Su poder sobrenatural. Tendrás que vivir por fe en el hecho de que Él tiene el poder para hacer que todas las cosas excedan lo que pedimos o entendemos (Efesios 3:20).


¡Esa es una manera emocionante de vivir! A pesar de que trae consigo persecución, a pesar de que hace que el mundo te califique como uno de esas “personas peculiares de fe”, te rodea de muy buena compañía. No solamente con Abraham, sino también con héroes como Noé.


¡Hablando de alguien perseguido y etiquetado como raro! Piensa por unos instantes acerca de lo que Noé debió haber padecido. Nadie, por fuera de su familia, entendió lo que Dios le había encomendado hacer.
Cuando él comenzó a construir el arca, la Tierra todavía era regada desde sus entrañas. Nadie nunca había visto lluvia, ni mucho menos una gran inundación. Así que, todos pensaron que había enloquecido cuando vieron a Noé construyendo una barca gigantesca, del tamaño de un estadio de fútbol.
“El loco Noé, predicador de la justicia”, debieron haber dicho sus vecinos y amigos. “¡No tiene ningún sentido! Está perdiendo todo este tiempo y energía construyendo esa cosa y nunca la usará.”


Sin embargo, mientras se burlaron de él, Noé continúo creyendo y actuando en la Palabra de Dios. Se mantuvo con su proyecto de construcción, y cuando comenzó a llover, su fe valió la pena. ¡Mientras el resto del mundo estaba en la oscuridad, él estaba en el arca!
Podrías decir: “Pero Gloria, yo no soy como Noé, Dios no me ha llamado a construir un arca”.
No, pero Él te ha llamado a hacer algo—y cualquier cosa que Él te llame a hacer tendrás que hacerla por fe. Así son todas las tareas sobrenaturales de Dios. No tienes que escuchar a Dios un día y despertar la mañana siguiente para descubrir que todo cayó automáticamente en su lugar. No comienzas un día dado con la cuenta bancaria repleta del dinero necesario y con todo el mundo listo para ayudarte.


Por el contario, cuando comienzas a caminar en el plan de Dios, las cosas naturales parecieran haberse puesto en tu contra. Usualmente te enfrentarás a grandes obstáculos y con personas escépticas, dispuestas a decirte que esa enfermedad que estás creyendo que sea sanada es incurable… o que el negocio que Dios te llamó a comenzar seguramente será un fracaso… o que nunca entrarás al ministerio porque no puedes ni predicar un sermón ni aunque lo trates.


¿Qué haces cuando enfrentas esa clase de negatividad? Haces lo mismo que Abraham o Noé hicieron.


Continúas creyéndole a Dios.


Le crees cuando no hay razón natural para creer.
Le crees cuando todo el mundo te dice que eso no se puede hacer.
Continúas caminando por fe en lo que Dios te ha dicho en Su Palabra y por la voz de Su Espíritu Santo.


Por supuesto, para llevarlo a cabo deberás mantener tu corazón lleno de la Palabra de Dios. No podrás saciarte con tan solo escucharla una vez a la semana en la iglesia el domingo. Tendrás que pasar tiempo en ella todos los días. Deberás alimentar continuamente tu espíritu con predicaciones ungidas y llenas de fe, meditando diariamente en las escrituras que cubren tu situación.
De lo contrario, comenzarás a retroceder hacia lo natural. Comenzarás a estar influenciado por la voz del mundo y tu fe comenzará a flaquear. Comenzarás a dudar de la promesa de Dios y no mucho tiempo después, en vez de llamar las cosas que no existen como si existieran, estarás pensando y hablando incredulidad.


¡Eso no es lo que quieres hacer! Quieres continuar progresando en la fe, no retroceder. Te quieres mantener en una dieta saludable de la Palabra, una que te ayude a desarrollar la actitud que el apóstol Pablo mencionó en 2 Corintios 4, cuando escribió: «Pero en ese mismo espíritu de fe, y de acuerdo con lo que está escrito: «Creí, y por lo tanto hablé», nosotros también creemos, y por lo tanto también hablamos. Por eso, no nos fijamos en las cosas que se ven, sino en las que no se ven; porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas» (versículos 13, 18).


Ken y yo nos apoderamos de esos versículos en los primeros días de nuestro caminar de fe, cuando estábamos quebrados y plagados de deudas. En ese entonces nosotros no podíamos mirar nuestra situación financiera con ojos físicos y decir: “Todas nuestras necesidades son suplidas”. Sin embargo, podíamos permanecer en la Palabra, mirar con los ojos de la fe, y ver lo que Dios tenía para decir de la situación. Podíamos ponernos de acuerdo con Filipenses 4:19 y decir: «Así que mi Dios suplirá todo lo que les falte, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús».


Tan pronto empezamos a hacerlo, nuestra situación comenzó a cambiar. En menos de 11 meses, nuestras deudas estaban pagas y teníamos dinero suficiente para vivir.


¡La gloria sea para Dios, hemos recorrido un largo camino desde entonces! Hoy en día hemos vivido muchos años libres de deuda, y somos más prósperos de lo que nos podríamos haber imaginado en ese entonces. Sin embargo, hoy seguimos haciendo lo mismo que hicimos al comienzo. Todavía miramos las situaciones imposibles a través de los ojos de la fe y decimos lo que Dios tiene para decir al respecto. Todavía nos mantenemos firmes en la Palabra, viéndola cumplirse en nuestra vida, y haciendo por fe en Dios lo que los incrédulos dicen que es imposible.


¡Si te aferras a la Palabra de Dios, podrás hacer lo mismo! Podrás continuar creciendo fuerte en la fe, experimentando la manifestación de Sus planes y el cumplimiento de Sus promesas en tu vida. Podrás producir testimonios en la Tierra y darle la gloria a Dios.


¡Te aseguro que, en ese momento, el diablo ya no se reirá!

Victoria Sobre la Aflicción

Les he hablado de estas cosas para que en mí tengan paz. En el mundo tendrán aflicción, pero ¡tengan valor; yo he vencido al mundo! (San Juan 16:33) RVA 2015

Día a día recibimos información acerca de los acontecimientos mundiales. Al ver el grado de corrupción, injusticia y maldad que se generan en los diferentes países, preguntamos ¿Qué pasa en el mundo? Se oyen voces de dolor, odio, hambre, enfermedad, violencia. Algunas voces predicen toda clase de cosas malas, transmiten conceptos y estadísticas desalentadoras, niegan el optimismo, matan la esperanza y la fe.


En esta época difícil que vivimos procuremos oír la voz de Dios. Esta nos dice “En el mundo tendrán aflicción, pero ¡tengan valor; yo he vencido al mundo!”.
La voz de Cristo, quien mora en nosotros, es la voz de la fe y la esperanza en un mundo enfermo y afectado por el pecado.
Si estas en problemas, en dificultades, si te sientes confundido por algunos cambios, si los sueños parecen esfumarse, si no tienes paz mental por la preocupación, o un amor roto, la pérdida de un ser querido, te has quedado sin trabajo, te sientes amenazado por circunstancias adversas, si tu espíritu esta afligido, es tiempo de oír la voz de Dios quien con sus palabras trae paz y calma a tu vida. Él te dice ¡ten valor, yo he vencido al mundo!


En otras palabras, si Jesús venció toda dificultad, ahora pone a tu disposición todos sus recursos para que tú también puedas ser victorioso ante toda dificultad. ¿Necesitas sabiduría? Él es tu sabiduría. ¿Necesitas paz?, Él es paz para tu alma intranquila ¿Necesitas alcanzar la victoria sobre algún asunto en particular?, con Cristo eres más que vencedor. Jesús en ti, es la parte fuerte, eterna e inconmovible que permanece en medio de la tormenta. Escucha hoy su voz y recibe su gracia abundante.


Oremos así:


“Gracias Jesús por estar siempre conmigo. Ayúdame en este día a escuchar tu voz, Ella me infunde fe. Tú divino poder me cubre ahora y recibo paz, esperanza y poder para vencer la adversidad. Te alabo Jesús, en tu nombre lo pido. Amén”

EN AGUAS TURBIAS

«El Señor me ha dicho: “Mi amor es todo lo que necesitas; pues mi poder se muestra plenamente en la debilidad” . […] Y me alegro también de las debilidades, los insultos, las necesidades, las persecuciones y las dificultades que sufro por Cristo, porque cuando más débil me siento es cuando más fuerte soy» (2 Corintios 12: 9-10).

Cuando estás haciendo submarinismo entre los restos de un naufragio, lo peor que puedes hacer es perderte, porque una vez que te quedas sin aire te morirás allí encerrado. Este pensamiento me cruzó la cabeza cuando me encontraba buceando en las Islas Marshall, en un barco hundido llamado Prinz Eugen. 

Nuestro guía, en quien yo no confiaba, acababa de llevarnos al interior del barco y estábamos en uno de los dormitorios. Los muebles estaban pegados al techo porque el barco había naufragado boca abajo. De lo que no nos dimos cuenta es de que todo a nuestro alrededor estaba cubierto con una fina capa de cieno. Nuestra presencia agitó el cieno y todo se voivió oscuro como la noche, Cuanto más nos movíamos, más oscura se volvía el agua. No podía siquiera ver mi mano delante de la cara. Estaba muerta de miedo. No solo no sabía cómo salir de allí, sino que tampoco podía encontrar a nuestro guía. A tientas intenté encontrar la puerta, pero me golpeé contra las paredes, el escritorio y una silla. Cuando creí que no saldría viva de allí, sentí una mano agarrándome por la muñeca y tirando de mí hacia afuera. No podía ver a nadie, pero sabía que me estaban salvando la vida. Ya en la superficie vi que era el guía. Parece que era más capaz de lo que yo había pensado.


A veces nuestras vidas también se ponen un poco turbias y la oscuridad de la noche nos abruma. Durante esos momentos nos preguntamos dónde está Dios, si nos habrá abandonado a tanta agitación. Pero Pablo nos dice que es precisamente en esos momentos cuando el poder de Dios se manifiesta. En 2 Corintios, Pablo se está defendiendo a sí mismo de las graves acusaciones que está recibiendo y entonces dice algo que no comenta en ninguna otras de sus Cartas; dice que tiene «una especie de espina clavada en el cuerpo» (2 Corintios 1 2: 7). En tres ocasiones le pidió a Dios que le quitara esa espina, pero Dios simplemente le aseguró que su gracia estaría con él y su poder lo fortalecería en su debilidad. 

Cuando lo estamos pasando mal y nos sentimos perdidos, es cuando tiene la oportunidad de mostrar su poder. En los momentos más duros de mi vida es cuando he sentido más de cerca a Dios, Si estás pasando alguna prueba, confía en que saldrás de ella fortalecido.

Emily

«Instruye al niño en su camino, y ni aun de viejo se apartará de él» (Proverbios 22: 6).


Emily era una niña cuando vino a vivir con su nueva mamá y tía, y comenzó a asistir a las clases infantiles de nuestra iglesia, Todos estaban entusiasmados por conocer a esta hermosa niña; pero era muy difícil a causa de su constante llanto. Cada vez que alguien la saludaba, ella lloraba.


Su nueva mamá era la directora del Club de Aventureros, así que Emily comenzó a participar en el Club desde muy pequeña. El tercer sábado de cada mes, los aventureros iban a un hogar de ancianos, donde cantaban, leían versículos de la Biblia y saludaban a los residentes. La pequeña Emily iba con ellos.
Un sábado, cuando tenía seis años, visitó el hogar y anunció: «Me gustaría cantar un himno del himnario». Sorprendidos, todos nos preguntamos si realmente podría hacerlo. No solo era muy tímida, sino que además nunca la habíamos oído cantar sola. Pero ella tomó el himnario, lo abrió en el himno 462, y cantó «Dame a Cristo».


A los siete años de edad, Emily pidió estudios bíblicos. Yo no tomé en serio su pedido, pero cada vez que ella venía me preguntaba: «¿Cuándo puedo comenzar los estudios bíblicos?». Finalmente, acepté estudiar la Biblia con ella. Se le dio una carpeta para guardar allí las lecciones. Nunca dejaba la carpeta en su casa, sino que la llevaba a la iglesia cada vez que iba, al punto que estaba tan rota que hubo que darle una nueva.


Durante esos meses de estudios de la Biblia y de las creencias de la Iglesia, Emily siguió dedicada al crecimiento en Cristo, sin vacilar nunca. Hacia el final de los estudios, dijo: «Me quiero bautizar». Nuevamente, yo dudé, y le dije que hablara con su mamá. La siguiente vez que la vi, Emily me informó, muy feliz, de que su mamá estaba de acuerdo en que fuera bautizada. Emily, así como otros niños con los cuales he estudiado la Biblia, me enseñó una lección muy importante: cuando tomo una decisión por el Señor, tengo que mantenerme firme, como hizo ella.


El 12 de octubre de 2013, junto con otras tres personas, Emily fue bautizada. Mi corazón agradecido cantó: «iA Dios sea la gloria!».

¡Las calles!

«Y son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús».Romanos 3: 24


¡PERDÍ Ml CARRERA, mi familia, mi libertad! mi vida! No me queda nada!La voz ronca, quebrada y triste de Juana no escondía el volcán de sentimientos que atormentaba su corazón. Escondía sus ojos detrás de unos lentes oscuros, baratos; de esos que compras en la calle por tres dólares.La calle; tal vez la calle fue su desgracia. Había sido en la calle donde encontró gente que la llevó a la drogadicción y, finalmente, a la cárcel. En la calle sufrió, pasó hambre y durmió. La calle! Ah, calles abarrotadas de gente! Calles asfaltadas. Más peligrosas que los caminos angostos de la jungla.


Calles sin alma, sin compasión; calles de muerte. Todo eso pertenecía al pasado: en la cárcel, privada de su libertad, fue irónicamente donde halló la verdadera libertad. Una madrugada fría de junio; el piso helado de cemento; la comida de puercos en el suelo, disputada por ratas y cucarachas… ¿Por qué es necesario llegar al extremo de la vida, para reconocer que Jesús es la única salida? En el frío lacerante de aquella celda solitaria pagaba el castigo por su indisciplina. Allí Juana se acordó de un versículo de la Biblia, que oía todas las mañanas a través de un programa de radio que escuchaba otra presidiaria: «Somos justificados gratuitamente por su gracia mediante la redención que es en Cristo».


En medio del dolor, el corazón se vuelve sensible; en la derrota, se aprende; en la soledad, se piensa. Juana sintió, pensó y aprendió. Aceptó a Jesús como su Salvador, y ese fue el inicio de una nueva vida. La redención no es solo salvación: la redención significa libertad, porque alguien pagó el precio. El precio no fue oro ni plata, sino la preciosa sangre de Jesucristo. El sufrió, fue encarcelado y murió para que tú pudieras vivir. Nada ni nadie tiene el derecho de quitarte esa libertad.


Un día Jesús tuvo que subir la angosta calle que lo llevó a la muerte, a fin de que tú salieras de las calles traicioneras de este mundo, y encontraras el Camino: aquel que, con seguridad, te llevará a la vida eterna. Por eso hoy, antes de salir a la calle en busca de tus sueños, recuerda que somos «justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús».

Buenas Tardes

Resultado de imagen para buenos dias de viernes cristianos

Progreso constante

«Dios no nos ha llamado a vivir en impureza, stno en santidad. .I En cuanto al amor entre hermanos, , .I les rogamos, que [.. .I aumente todavía nzás. Procuren vivir tranquilosJ,’ ocupados en sus propios asuntos, trabajando con sus manos conao les hemos encargado».I Tesalonicenses 4: 7-11, DHH


TENEMOS A NUESTRO ALCANCE posibilidades enormes. Un ser humano, tal como el propio Creador lo considera, es un hijo de Dios. «Ahora somos hijos de Dios, pero todavía no se ha manifestado lo que habremos de ser. Sabemos, sin embargo, que cuando Cristo venga seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es» (1 Juan 3: 2, NVI). […l Es nuestro privilegio apartarnos de lo bajo y vulgar, y elevarnos hacia un nivel cada vez más alto, para ser respetados por la gente y amados por Dios. La tarea que Dios encomienda a los jóvenes, así como a las personas de todas las edades, demuestra que los considera hijos suyos. Les encomienda la tarea de gobernarse a sí mismos. Los llama a ser copartícipes en la gran obra de la redención. Como un padre toma a su hijo en sociedad en sus negocios, así también el Señor toma a sus hijos en sociedad con él. […]


Los jóvenes necesitan más y más de la gracia divina para que puedan aplicar correctamente los principios del cristianismo en su vida cotidiana. La preparación para la venida de Jesús es hecha por medio del Espíritu Santo, y merced a la acción de él, en el ejercicio de nuestras cualidades más nobles. Es del todo esencial que nos mantengamos unidos a Cristo. El ha de ser nuestra fortaleza, eficiencia y poder.


No podemos depender de nosotros mismos en ningún momento ni en ningún caso. Jóvenes, acrecienten sus talentos con fidelidad, impartiendo generosamente la luz que Dios les ha dado, Estudien la mejor forma de brindar a otros paz, conocimiento y claridad de ideas, y todas las demás abundantes y ricas bendiciones del cielo que todos ustedes han recibido. «Progresen en ello más y más» (l Tes. 4: IO, LPH). Manténganse apuntando a lo alto, siempre a lo alto, cada vez más alto! Lo que vale hoy es exigirnos el máximo rendimiento de nuestras facultades físicas y mentales, manteniéndonos siempre enfocados en las realidades eternas.

Resultado de imagen para buenos dias de viernes cristianos

El día de las confesiones

“Así que, arrepentíos y convertíos para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio” (Hechos 3:19)


Puede una persona que ha malgastado su adolescencia y juventud en vicios carnales transformarse en uno de los referentes más grandes del pensamiento cristiano? ¿Puede una persona que ha probado todos los tristes y pasajeros placeres del pecado convertirse en un ejemplo de piedad y de virtud? Ambas preguntas tienen la misma respuesta: sí.


La persona en cuestión nació un 13 de noviembre del año 354 en la ciudad de Hipona, actual Argelia. Cabe recordar que, en esa época, el norte de África era dominado por los romanos. Antes de convertirse en uno de los pilares de la iglesia cristiana, llevó una vida disoluta y alejada de Dios. Estamos hablando nada más ni nada menos que de Agustín de Hipona.


En uno de sus libros más célebres, titulado Confesiones, relata lo experimentado en su antigua vida y cómo se convirtió al cristianismo. Es, sin duda, una autobiografía espiritual muy valiosa, que muestra el modo en que opera la gracia de Dios.


“Llegué a Cartago y, por todas partes, crepitaba en torno mío un hervidero de amores impuros”, escribió Agustín. Más adelante, detalló: “Me arrebataban los espectáculos teatrales llenos de imágenes de mis miserias y de incentivos del fuego de mi pasión”. También confesó: “Entretanto, tu misericordia fiel circunvolaba sobre mí a lo lejos. Mas jen cuántas iniquidades no me consumí, Dios mío!, llevado de cierta curiosidad sacrílega, que apartándome de ti me conducía a los más bajos, desleales y engañosos obsequios a los demonios, a quienes sacrificaba mis malas obras”. Agustín es muy duro para describir lo horrible que es el pecado. Declara: “Mas ¿qué maravilla era que yo, infeliz ovejuela descarriada de tu rebaño por no sufrir tu guarda, estuviera plagado de roña asquerosa?”


Tal vez tú no hayas caído tan bajo como Agustín; tal vez, sí. No importa. Lo verdaderamente trascendente es que seas lo que seas, hayas hecho lo que hayas hecho y estés donde estés, Dios tiene poder para liberarte, rescatarte, ayudarte y darte una nueva oportunidad Tienes que comenzar confesando tus pecados y aceptándolo como Salvador personal, Si lo haces, será un día histórico


“Muéstreles cuál es el fruto de la conversión, la evidencia de que aman a Dios. Muéstreles que la verdadera conversón es un cambio de corazón, de pensamientos y propósitos. Han de renunciar a las malas costumbres. Han de desechar los pecados de la maledicencia, los celos y la desobediencia. Deben sostener una guerra contra todo mal rasgo de carácter”

Jesús, el Caballero

“Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él y él conmigo.” Apocalipsis 3:20
Jesucristo, nuestro Señor y Salvador, es muy amante y compasivo. Pudiéramos adscribirle muchos adjetivos más, y nos quedaríamos cortos.

Maestro, bueno, misericordioso, amigo, perdonador, dadivoso, consolador, majestuoso, sanador, poderoso, restaurador, omnipresente, sabio, bondadoso.
Pudiéramos seguir y seguir mencionando atributos de nuestro querido Señor Jesús, y no nos cansaríamos, pues uno de sus maravillosos dones es poder ser, para cada persona, justamente lo que él o ella necesitan en un momento dado.
Pero hay un adjetivo que, más que calificar a Jesús, lo describe a la perfección, en todo el sentido de la palabra. Jesús, ante todo, es un Caballero.
Y lo escribo así, con mayúscula, porque deseo transmitir claramente uno de sus atributos más intrínsecos. Él es un Caballero.

Antes de proseguir, quizás sería bueno consultar al diccionario para ver cuál es la definición de caballero. La mayoría de los diccionarios concuerdan que, entre otras cosas, un caballero es un hombre que se conduce con distinción, cortesía y dignidad.
Para el mensaje que nos atañe hoy, vamos a quedarnos con esta definición, pues nos viene como anillo al dedo. Veamos como aplica a Jesús.
Nuestro Señor y Maestro, el Rey de los Cielos, quiere lo mejor para cada uno de nosotros. Debido que nos ama con infinito amor, desea que acudamos a Él y que lo conozcamos de manera íntima. Quiere que establezcamos una relación con Él que se convierta en el centro mismo de nuestra existencia. ¿Por qué? Porque Él sabe que solo así seremos felices.

Sabe que solo cuando entreguemos todo en sus manos y lo invitemos a ser amo supremo de nuestras vidas y de nuestras posesiones, es que podremos encontrar la paz y la felicidad que tanto añoramos en este mundo.
El primer paso
Y para ayudarnos, Él da el primer paso. Se acerca a nosotros, nos busca; estemos donde estemos, nos ofrece su amor y nos invita a aceptarlo.

Pero no nos obliga a hacerlo. Porque es un Caballero.

Jesús nos ama y nos llama hoy. ¿Cómo nos llama? Toca a la puerta de nuestro corazón, de nuestras vidas. Él quiere entrar y cambiarnos de una vez por todas.

Él quiere dar sentido a nuestras vidas. Y está allí, de pie, a la puerta, tocando y esperando. Pero no va a empujar la puerta, no va a entrar sin permiso. Tú y yo tenemos que abrir e invitarlo a entrar.
Si les preguntamos a algunas damas que cuál virtud prefieren en un hombre, de seguro que una de sus primeras respuestas será que sea caballero.

De forma especial, aquellas mujeres que crecieron en la primera mitad del siglo pasado, saben a qué me refiero. Ellas se acuerdan de cuando todos los hombres eran caballeros.

Cuando, al entrar a un aposento, el hombre le abría la puerta a la mujer. Cuando le acomodaba la silla al sentarse a la mesa.

Cuando, en un autobús lleno, se ponía de pie para ofrecerle su asiento a una mujer o un anciano. Cuando llegaba a una cita con un ramo de flores para aquella chica especial.

Y cuando su idea de una cita romántica era una cena formal, y nada más.

Cuando los hombres trataban a las mujeres, de cualquier edad, como si fueran reinas. Cuando eran esposos atentos y padres responsables.

Y, si por algún infortunio se presentaba una calamidad o un desastre, las mujeres y niños eran los primeros en salir o ser rescatados. Los hombres, los caballeros, se quedaban de último, y a veces esto significaba perder la vida.

¿Quedará algún hombre así? ¿Un hombre íntegro y de carácter diáfano, un gentil hombre, como se le llama al caballero en inglés? Bueno, yo conozco a uno. Es Jesús, nuestro amigo.

Jesús añora que entremos a sus aposentos santos con Él. Si aceptamos su invitación, nos abrirá las puertas de par en par. Nos acomodará una silla para que nos sentemos. Se sentará a la mesa con nosotros y nos dará de cenar.

Pero no llevará flores, porque para Él, nosotros seremos las flores que adornen la mesa. Nos tratará como reinas y reyes. Será atento y gentil. Y, si tuviera que ofrendar su vida por nosotros, lo hará sí titubear. De hecho, ya lo hizo.

Que maravilloso Caballero es nuestro Señor. Pero saben, él también quiere entrar a nuestros aposentos, aquellos que mantenemos cerrados con cadenas y candado; ¿será por miedo de que se destape el desastre y la inmundicia que hay allá dentro?
Nos llama
Hoy, Él está a la puerta y llama. ¿Qué haremos? ¿Lo dejaremos allí parado? ¿O lo dejaremos entrar a cada pieza, a cada habitación de nuestras vidas?
Él es un caballero y no forzará su entrada. Nos ama demasiado para coartar nuestra libre voluntad. La decisión es nuestra. Nosotros debemos decidir si abrimos la puerta. Pero, para aquel que abra e invite a Jesús a entrar, el gozo será sublime y la recompensa será su paz.
Él pasará a cada habitación, a cada rincón que el pecado ha oscurecido y encenderá la luz. Quitará las telarañas que han oprimido nuestro corazón por tanto tiempo. Sacará la basura que se ha acumulado en nuestras almas. Limpiará nuestras vidas y las hará blancas como la nieve. Al entrar Jesús, el perfecto Caballero, cambiará todo en nuestras vidas, y nos dará su gentileza y su amor.

Abramos la puerta hoy, e invitémoslo a entrar. Y permitamos que Jesús, el caballero más distinguido, cortés y digno que hay, no solamente entre, sino que también se quede a morar en nuestros corazones, para siempre.



Feliz Viernes, 


este es el día de fin del trabajo 


para algunos antes del fin de semana

 y se hacen planes para salir de la rutina,

 gracias a Dios por los días anteriores


que te permiten llegar a un Viernes 


con entusiasmo por haber cumplido 


algunas de tus metas,


dándote oportunidades hoy también 


para hacer todo lo que te propongas


con la mejor actitud porque Dios 


te da la fuerza que necesitas



y la alegría para seguir adelante.

2 Corintios 11

Sufrimientos de Pablo como apóstol


16 Otra vez digo: Que nadie me tenga por loco; o de otra manera, recibidme como a loco, para que yo también me gloríe un poquito. 17 Lo que hablo, no lo hablo según el Señor, sino como si estuviera loco, con la confianza de tener de qué gloriarme. 18 Puesto que muchos se glorían según la carne, también yo me gloriaré, 19 porque de buena gana toleráis a los necios, siendo vosotros cuerdos, 20 pues toleráis si alguno os esclaviza, si alguno os devora, si alguno toma lo vuestro, si alguno se enaltece, si alguno os da de bofetadas. 21 Para vergüenza mía lo digo, para eso fuimos demasiado débiles.
Pero en lo que otro sea atrevido (hablo con locura), también yo lo sea.

Buenos Dias

Resultado de imagen para buenos dias de viernes cristianos

jueves, 16 de noviembre de 2017

Buenas Noches

Resultado de imagen para Buenas Noches de jueves cristianos

NO DESMAYAMOS

“¿Te va bien a ti?” …Y ella respondió: Bien.


Pero teniendo el mismo espíritu de fe.
…como desconocidos, pero bien conocidos; como moribundos, y he aquí, vivimos; como castigados, pero no condenados a muerte; como entristecidos, mas siempre gozosos; como pobres, pero enriqueciendo a muchos; como no teniendo nada, aunque poseyéndolo todo. Afligidos en todo, pero no agobiados; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos; llevando siempre en el cuerpo por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo.


Por tanto no desfallecemos, antes bien, aunque nuestro hombre exterior va decayendo, sin embargo nuestro hombre interior se renueva de día en día.
Pues esta aflicción leve y pasajera nos produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparación, al no poner nuestra vista en las cosas que se ven, sino en las que no se ven; porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.


Amado, ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud.


II R. 4:26 II Co. 4:13; 6:9,10; 4:8-10, 16-18 III Jn. 2

Este hermoso día

«Este es el día en que el Señor actuó; regocijé monos y alegrémonos en él» (Salmo 118: 24, NVI).


Los días hermosos no son solamente aquellos en los que el sol brilla, los cielos están despejados, hay una dulce brisa suave y pájaros cantando. Los días lluviosos también tienen su belleza. Imagina que eres una flor. ¿Te quejarías por el clima, si las nubes grises reemplazaran el sol? ¿O estarías agradecida también por los días lluviosos? Así como las flores necesitan todo tipo de días para crecer, nosotras necesitamos una variedad de factores «climáticos», para madurar hacia la plena belleza que Cristo quiere que tengamos.


Por supuesto, generalmente no tenemos problemas con los días «soleados» de la vida, cuando todo avanza sin inconvenientes. Pero ¿y los demás días? Esos días en los que tenemos que luchar para avanzar a través de nubes de desaliento o de la oscuridad del dolor físico, emocional o relacional. Días en los que debemos luchar por recordar que la Luz del mundo, el Sol de justicia, tiene las respuestas a nuestras necesidades y perplejidades. Los días lluviosos pueden hacernos crecer hasta una fe y confianza que demasiados días de sol no podrían darnos.
Cuando hundimos nuestras raíces en la profundidad de la nutritiva tierra de la Palabra de Dios, y aceptamos la «lluvia» que cae sobre nosotras, podemos estar seguros de estar creciendo en gracia, cobijadas entre sus brazos de amor. De hecho, Jesús dijo a sus seguidores que los días «lluviosos», con problemas, pruebas y tristezas, formarían parte del crecimiento en gracia aquí, en la tierra: 

«Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo» (Juan 16:33). A través de Pablo, Dios nos aseguró que podemos salir vencedoras ante cualquier cosa, gracias a la fuerza de Cristo en nosotras (ver Fil. 4: 13).


Con lluvia o con sol, Dios nos da su amante cuidado a todas nosotras, sus «flores». Y la belleza de cualquier día reside en nuestra capacidad para entender que él cuidará de nosotras y seguirá haciéndonos crecer en su gracia y su verdad, sin importar el «clima»,


Querido Señor, gracias por el regalo de este hermoso día. Ayúdame a apreciar los nuevos comienzos y las infinitas posibilidades. Ayúdame a ganar victorias y a acercarme más a ti. Ayúdame a confiar en que tú me amas y me cuidas. Que recuerde que contigo no hay nada que no pueda enfrentar.

Resultado de imagen para Buenas dias de jueves cristianos

Que lo vea todo el mundo

La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples” (Salmo 1 19:130).

EL 12 de noviembre de 1900 llegó a su fin la famosa “Exposición Universal de París”, que había comenzado el 15 de abril de ese año. Montada sobre una superficie de 120 hectáreas y visitada por más de 50 millones de personas, en ella participaron 58 países y 76 mil empresas.


La estación de Orsay (ahora Museo), el Petit Palais, el Grand Palais y el puente Alejandro III fueron construidos para celebrar la exposición universal. Además, los Juegos Olímpicos de París de 1900 fueron organizados durante la exposición.
Desde su creación, las exposiciones internacionales han mejorado mucho.
La primera Exposición Universal se celebró en Londres en 1851. Su nombre era “Cran Exposición de los Trabajos de la Industria de Todas las Naciones”,
El objetivo central de estas megaferias era mostrar los avances tecnológicos, culturales, arquitectónicos y artísticos de los países, y establecer comunicación y buenas relaciones entre todos ellos.


Si tuvieras que hacer una exposición con todos los logros de tu vida, ¿cuáles serían? ¿Por qué te reconocen en el mundo? ¿Qué tipo de vestimenta expones? ¿Qué tipo de música? ¿Expones palabras de esperanza y alegría, o de queja y desánimo? ¿Qué expones en tu muro de Facebook? ¿Qué escribes en tu cuenta de Twitter? ¿Qué videos miras en YouTube? ¿Qué tipo de fotos subes a Instagram? En definitiva, ¿qué muestras y cómo te muestras a los demás?


En el siglo l, los apóstoles eran conocidos como los que “trastornan el mundo entero” (Hech, 17:6), porque predicaban las enseñanzas de Cristo, que contrastaban notablemente con las religiones populares de esa época. ¿Por qué cosas eres conocido tú? Etimológicamente, la palabra “exposición” significa “exhibir”, “colocar afuera” o ‘(sacar afuera”. ¿Qué estás sacando hacia afuera?
Por eso, antes que nada, debes limpiar tu vida de pecado y pedir a Dios que te transforme La pureza interior es clave para comenzar a realizar una buena exposición exterior. Luego, debes renovar tu comunión con Dios, por medio del estudio de la Biblia y de la oración. Debes meditar en Jesús y mantener tus pensamientos fijos en él, Así, como consecuencia natural, tu vida será una exposición maravillosa de lo que Dios puede hacer y una excelente influencia para los demás. Si lo haces, sin duda, hoy será un día histórico.


“La exposición sensata de la enseñanza religiosa, respaldada por un ‘así dice Jehová’, tendrá una influencia salvadora”

El poder de la cruz

«Y dijo a Jesús: “Acuérdate de mí cuando vengas en tu Reino”». Lucas 23: 42


CONOCÍ A ANDRÉS en una de las ciudades más violentas del mundo. Tenía fama de malo. Había pasado varios años en la prisión, pagando por sus crímenes. Fue en la cárcel donde se encontró con el Señor Jesucristo.Una noche helada de invierno, Andrés agonizaba; temblaba de frío, casi congelado, esperando la muerte. Fue en esas condiciones que me oyó, a través de la radio de un compañero de celda. Aquella noche, el Espíritu de Dios tocó su corazón.


Había oído muchas veces hablar de Jesús, pero creía que la religión era cosa de personas débiles; él siempre se había considerado un valiente. Armado hasta los dientes, había provocado dolor a mucha gente. Era malo y cruel. Había escogido el camino del crimen cuando era apenas un adolescente; y culpaba a la sociedad por no haberle brindado otro camino que escoger. Aquella noche, moría poco a poco; y la muerte lo asustó. En la casi penumbra de su agonía, entendió que Dios lo amaba y que quería darle un nuevo corazón. Suplicó, Clamó a Jesús por una segunda oportunidad.


Y se durmió. A la mañana siguiente, vio entrar el sol por la ventana. Se encontraba en la enfermería de la priSión. Los rayos del sol eran insistentes, a pesar de la fuerte neblina. «Yo estaba vivo», me dijo, sin poder esconder la emoción. «Yo no había muerto. Dios me estaba dando una segunda oportunidad».


En el momento mismo de su muerte, hace más de dos mil años, un ladrón también fue tocado por la escena de la agonía de Cristo. El ladrón sabía que debía morir: él había pecado, había vivido una vida de desobediencia; había rechazado el amor y los consejos divinos. Pero el sufrimiento de Jesús tocó su corazón y, en el último minuto de su vida, aceptó la muerte de Cristo en su favor. Desde aquel día y a lo largo de la historia, millones de seres humanos han sido transformados por Jesús. Pero todos ellos, de una manera u otra, han tenido
que aceptar que de nada vale el sacrificio de Cristo si no lo aceptamos personalmente. La cruz de Cristo es un monumento a la misericordia y a la gracia de Dios: por su misericordia, Dios no nos da la muerte que merecemos; y, por su gracia, nos da la vida que no merecemos. No salgas hoy de tu casa sin recordar que un ladrón «dijo a Jesús: “Acuérdate de mí cuando vengas en tu Reino”».

Sed de Dios

«Cual ciervo jadeante en busca del agua, así te busca, oh Dios, todo mi ser. Tengo sed de Dios, del Dios de la vida». Salmo 42: 1-2, JVVI


MUCHOS JÓVENES SE DERRUMBAN ante el más mínimo contratiemPO, y no tienen la fortaleza de perseverar. No crecen en la gracia. Su corazón carnal necesita ser transformado. Tienen que ser capaces de ver belleza en la santidad; entonces la anhelarán «como el ciervo brama por las corrientes de las aguas» (Sal. Si sus pasos están dirigidos por el Señor, queridos jóvenes, no tienen que esperar que su camino esté siempre libre de tropiezos y dificultades. La senda que conduce hacia la eternidad no es la más cómoda de recorrer, y algunas veces parecerá oscura y escabrosa. Tengan, sin embargo, la seguridad de que los brazos eternos de Dios los rodean para protegerlos del pecado.


El Señor desea que ejerzan una fe sin fisuras en él, y que aprendan a confiar en él tanto en las sombras como en la luz. En sus esfuerzos por alcanzar el nido, el águila es abatida con frecuencia por los vientos y las tormentas en los estrechos desfiladeros de las montañas. Las nubes, en masas negras y encolerizadas, se deslizan entre el ave y las soleadas cumbres en que ha fijado su nido. Por un instante parece perpleja y zigzaguea de acá para allá, batiendo sus poderosas alas como si quisiera dispersar los densos nubarrones.


Despierta los ecos de la montaña con sus gritos salvajes en sus vanos esfuerzos para encontrar un camino para salir de su prisión. Por último se lanza hacia arriba, en medio de la oscuridad, Y emite un agudo rugido de triunfo, y un momento después surge en las alturas a la serena luz del sol, La oscuridad y la tempestad LUCHAR quedaron por debajo de ella, y la luz del cielo brilla a su alrededor. Alcanza su amado hogar en la altísima roca, y queda satisfecha. Pasando por en medio de la oscuridad, el águila alcanzó la luz. Le costó tremendo esfuerzo lograrlo, pero su recompensa consiste en alcanzar el objetivo que anhelaba. 

Este es el camino a seguir como discípulos de Cristo: Nuestra posibilidad de ejercer esa fe viva que penetrará los más espesos nubarrones, que a modo de grueso muro nos separan de la luz celestial. Tenemos cimas de fe que alcanzar, para alcanzar esas alturas donde todo es paz, pues allí el «alma toma contentamiento» por el Espíritu (Isa. 42: 1, RVA) .

CONVERTIR LO MALO EN BUENO

«Lo que sufrimos en esta vida es cosa ligera, que pronto pasa; pero nos trae como resultado una gloria eterna mucho más grande y abundante. Porque no nos fijamos en lo que se ve, sino en lo que no se ve, ya que las cosas que se ven son pasajeras, pero las que no se ven son eternas» (2 Corintios 4: 17-18)


Frustrados por causa de una ley que prohibía «convertir» a la gente a su fe, los cristianos de la ciudad de Meulabohr Indonesia, intentaban reunirse para celebrar la Navidad, Sin embargo, se les advirtió que los musulmanes de la ciudad no iban a ver aquella reunión con buenos ojos y que, por lo tanto, sería mejor que la celebraran fuera. Muchos cristianos estaban enojados por esto y, mientras se dirigían a la montaña, iban protestando y murmurando por el camino. Le habían pedido a Dios que cambiara aquel clima de odio hacia ellos, pero hasta el momento Dios había permanecido en silencio.


El día de Navidad, aquel grupo de cristianos intentaba celebrar con gozo el nacimiento de Jesús, pero haber tenido que dejar sus hogares y sus iglesias los carcomía por dentro. En realidad, no pudieron disfrutar el momento. La mañana del 26 de diciembre de 2004, cuando descendían de la montaña de vuelta a casa, vieron la terrible devastación que un tsunami había producido en su tierra. La iglesia en la que hubieran estado celebrando la Navidad había quedado totalmente destruida. Evidentemente, Dios no los había olvidado: les había salvado la vida.


Cuántas veces sentimos que Dios nos ha abandonado, cuando en realidad está dirigiendo nuestra vida, tal vez usando las circunstancias adversas para nuestro bien. A mí nunca me ha gustado la idea de que Dios hace que nos sucedan cosas malas para probarnos o enseñarnos alguna lección. Yo creo que Dios no es así. Creo que pasan cosas malas como resultado de las malas decisiones que toma la gente y que, por desgracia, no solo los afecta a ellos sino a quienes los rodean. La libertad tiene consecuencias. Sin embargo, Dios tiene una manera especial de convertir algo malo en algo bueno.


Escribiendo mientras era perseguido, Pablo dijo que «Io que sufrimos en esta vida es cosa ligera». Cuando estoy sufriendo no me parece que lo que me pasa sea cosa ligera, pero debo confiar en que Dios puede volver lo negativo en algo positivo. Si hoy te estás preguntando por qué a la gente buena le pasan cosas malas, espera a que Dios te dé su respuesta. Lo más probable es que te quedes maravillado cuando veas cómo actúa en tu vida.

BUENA NOTICIA

Esta buena noticia del reino será anunciada por todo el mundo. Mateo 24: 14.


(Necesitarás un periódico reciente y revistas misioneras para regalar).


Con el periódico podemos enterarnos de las noticias del mundo que nos rodea. Aquí tenemos un periódico, vamos a leer algunas noticias
(abra el periódico y muestre algunas malas noticias). ¡Qué tristeza, solamente malas noticias!Cuando Jesús se fue al cielo pidió a sus discípulos que anunciaran a toda la gente una gran noticia: ¡Que Cristo murió por todos y podemos tener vida eterna si creemos en él!


Un día, la maestra pidió a los alumnos del grupo que dibujaran lo que querían ser cuando fueran grandes.Ricardo, que era cristiano, dibujó a un joven con una Biblia en una mano y varias revistas en la otra. La maestra no entendió el dibujo y le preguntó:—¿Qué profesión es esa, Ricardo?Ricardo explicó que un misionero viaja a otras ciudades y a otros países para llevarles la buena noticia del amor de Dios a la personas que nunca han escuchado de él. ¡La maestra quedó sorprendida de la respuesta de Ricardo!


¿A ti también te gustaría ser un(a) pequeño(a) misionero(a)? Hoy puedes empezar por regalar revistas misioneras a la gente que pase por tu casa, o a tus vecinos.


HABLA CON JESÚS:
Querido Jesús, yo también deseo llevar la buena noticia de tu amor a los demás, amén.

Buenas Tardes

Resultado de imagen para Buenas dias de jueves cristianos

A prueba de huracanes

«El camino de Dios es Perfecto» (2 Samuel 22: 31).


¿HAS VISTO en los noticieros los daños que ocasiona un huracán? Las sacudidas del viento lo arrastran todo a su paso: cubos de basura, casas, carreteras, farolas, letreros, e incluso árboles, si no están bien arraigados… Cuando la naturaleza se agita, sálvese quien pueda. Pues hoy te voy a contar una fábula que tiene que ver con un huracán, Es una fábula, no es real, sino que tiene un mensaje que nos llega a través de personajes de la naturaleza. Digamos que es como una parábola moderna, parecida a las que contaba Jesús.


Un hombre edificó su casa y le puso un bello jardín. En él plantó un roble, que creció muy lentamente, Día a día se profundizaban sus raíces y se fortalecía su tronco. En una de las paredes de la casa, justo la que daba frente al árbol, el hombre plantó una enredadera, que creció muy velozmente. Todos los días se extendía e iba subiendo pared arriba. Al cabo de un tiempo, la enredadera ya había llegado al tejado.


—¿Cómo estás, amigo roble? —preguntó una mañana la enredadera.—Bien —contestó el roble.—¿Bien? Pues si yo fuera tan lento como tú para crecer, no estaría bien. Creo que nunca llegarás a mi altura —se burló la enredadera—. Desde aquí se ve todo distinto.—No te burles, amiga —le pidió, muy humilde, el roble—. Lo importante no es crecer de prisa, sino crecer bien.


La enredadera lanzó una carcajada burlona y el tiempo siguió su marcha, hasta que se produjo un huracán. El roble, gracias a sus raíces, se mantuvo erguido; la enredadera, en cambio, salió volando por los aires (no resistió ni el primer asalto).

 El dueño la recogió y la quemó, porque no servía para nada. Entonces, el roble reflexionó:—Es mejor crecer lentamente sobre una raíz sólida, creando un tronco fuerte, que carecer de fundamento y ser arrastrado por el primer viento que llegue.Por eso, no te dejes arrastrar por los vientos de la moda o de la popularidad. Profundiza tus raíces en la Palabra de Dios, para que cuando lleguen las pruebas, no seas derribado a las primeras de cambio.

Resultado de imagen para Buenas dias de jueves cristianos

“Dios mío, mira en el fondo de mi corazón, y pon a prueba mis pensamientos. Dime si mi conducta no te agrada, y enséñame a vivir como quieres que yo viva.” Salmos 139:23-24 (TLA)


Vivimos en un mundo donde la preocupación por obtener cosas materiales y quedar bien con las personas, ya sean nuestros amigos o familiares, se ha vuelto una prioridad. Pero rara vez nos preocupamos por tener unos minutos a solas con Dios y quedar bien delante de Él. ¿Será que Dios no se merece que le busquemos en oración y le demos mayor importancia que a las personas?
Una pregunta que todos deberíamos hacernos y respondernos siendo sinceros con nosotros mismos es: ¿Cómo está mi relación con Dios y qué estoy haciendo para mejorarla?


Lastimosamente hay muchos que han descuidado su relación personal con Dios y poco a poco se han olvidado de su verdadera meta que es: “agradar a Dios”. Es tan triste ver a las personas que un día fueron grandes siervos y ahora están cómodos con las cosas terrenales, dejando de lado a Dios.
“Yo sé todo lo que haces, que no eres ni frío ni caliente. ¡Cómo quisiera que fueras lo uno o lo otro!; pero ya que eres tibio, ni frío ni caliente, ¡te escupiré de mi boca!” Apocalipsis 3:15-16 (NTV)


Solamente tú sabes cómo está tu relación personal con Dios, pero si estás consciente que necesitas de Él, no puedes pasarte el día relajándote y esperando que algo ocurra en tu vida. Identifica aquellas cosas que están impidiendo tu comunión con Dios, toma una decisión y consagra tu vida.
Es hora que te levantes y reflexiones sobre la importancia de Dios en tu vida. Si has cometido algún pecado, no tengas miedo y acércate al Señor. “Los que encubren sus pecados no prosperarán, pero si los confiesan y los abandonan, recibirán misericordia.” Proverbios 28:13 (NTV)


“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” 1 Juan 1:9 (RVR1960)


Dios está dispuesto a perdonarte y levantarte sea cual sea tu condición. Él es un padre amoroso que ha estado esperando que vuelvas. Si te acercas al Señor recibirás su perdón y habrá una fiesta por ti. “…hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.” Lucas 15:10 (RVR1960)
Oremos:

"Dios eterno, gracias por tu amor y misericordia. Gracias por hablar a mi vida y hacerme dar cuenta que te necesito, que sin ti no soy nada. Por favor examina mi vida y ayúdame a salir de aquello que me tiene atrapado, guíame y lléname de tu poder para salir en victoria. Te entrego mi vida para que la restaures y transformes, en el nombre de Jesús, amén."

LIMPIOS POR SU SANGRE



Fuisteis lavados,… fuisteis santificados,…fuisteis justificados.

La sangre de Jesús su Hijo nos limpia de todo pecado.

El castigo, por nuestra paz, cayó sobre El, y por sus heridas hemos sido sanados.

Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia en toda su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e inmaculada.


Y a ella le fue concedido vestirse de lino fino, resplandeciente y limpio, porque las acciones justas de los santos son el lino fino.


acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, teniendo nuestro corazón purificado de mala conciencia y nuestro cuerpo lavado con agua pura.


¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.


¡Cuán bienaventurado es aquel cuya transgresión es perdonada, cuyo pecado es cubierto! ¡Cuán bienaventurado es el hombre a quien el SEÑOR no culpa de iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño!


I Co. 6:11 I Jn. 1:7 Is. 53:5 Ef. 5:25-27 Ap. 19:8 Heb. 10:22 Ro. 8:33 Sal. 32:1,2


Que Dios te dé la fuerza para seguir


en este día Jueves 


que tengas la valentía para emprender 


cambios que mejoren tu vida


y la de tu familia. 


Te deseo una lluvias de bendiciones


en este feliz Jueves,


que desborden hacia tus amigos


y compañeros de trabajo.


2 Corintios 11

30 Si es necesario gloriarse, me gloriaré en lo que es de mi debilidad.31 El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien es bendito por los siglos, sabe que no miento. 32 En Damasco, el gobernador de la provincia del rey Aretas puso guardias en la ciudad de los damascenos para apresarme; 33 y fui descolgado en un canasto desde una ventana del muro, y escapé de sus manos.


Buenos Dias

Resultado de imagen para Buenas dias de jueves cristianos

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Buenas Noches

Resultado de imagen para Buenas Noches de martes cristianos

CÓMO VENCER EL PECADO


LEE  Romanos 6; 1 Juan 1:8-2:1

“El pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo lagracia” (Rom. 6:14).


SI LAS OBRAS NO PUEDEN SALVARNOS, ¿por qué preocuparse por ellas? ¿Por qué no seguir pecando?


El capítulo 6 es la respuesta de Pablo. Pablo aquí se ocupa de lo que común-mente se entiende como “santificación”, el proceso por el que vencemos el pecadoy reflejamos cada vez más el carácter de Cristo. La palabra santificación aparecesolo dos veces en Romanos. La encontramos en el capítulo 6, en el versículo 19y en el 22, como la palabra griega hagiasmos, que significa “santificación”. En laNueva Versión Internacional, aparece en estos dos versículos como “santidad”.En la Biblia, “santificar” significa “dedicar”, generalmente a Dios. Por lo tanto, amenudo, ser santificado se presenta como un acto pasado culminado. Por ejemplo, “con todos los santificados” (Hech. 20:32). Los santificados, en esta definición, son los que están dedicados a Dios.


Sin embargo, este uso bíblico de “santificar” de ninguna manera niega la importante doctrina de la santificación, o el hecho de que la santificación es la obra
de toda una vida. La Biblia apoya firmemente esta doctrina.

CUANDO EL PECADO ABUNDÓ

En Romanos 5:20, Pablo hace una declaración poderosa: “Mas cuando elpecado abundó, sobreabundó la gracia”. Su razonamiento es que no importacuánto pecado haya o cuán terrible sea el resultado del pecado, la gracia de Dioses suficiente para remediarlo. ¡Qué esperanza debería darnos a todos, especial-mente cuando nos vemos tentados a creer que nuestros pecados son demasiadograndes como para ser perdonados! En Romanos 5:21, Pablo muestra que, aunque el pecado llevó a la muerte, la gracia de Dios mediante Jesús ha derrotado a la muerte y puede darnos vida eterna.


Lee Romanos 6:1. ¿Qué lógica aborda Pablo, y cómo responde a esa clasede pensamiento en Romanos 6:2 al 11?
Pablo sigue una interesante línea de argumentación en el capítulo 6 acerca de porqué una persona justificada no debería pecar. En primer lugar, dice que no debemos pecar porque hemos muerto al pecado. Luego, explica lo que eso quiere decir.
La inmersión en las aguas del bautismo representa un entierro. ¿Qué se en-tierra? El “viejo hombre” de pecado; es decir, el cuerpo que comete pecado, elcuerpo dominado o gobernado por el pecado. Como resultado, se destruye este“cuerpo de pecado”; en consecuencia, ya no servimos al pecado. En Romanos 6,se personifica al pecado como un amo que somete a sus siervos. Una vez que sedestruye el “cuerpo de pecado” que sirvió al pecado, cesa el dominio del pecadosobre él. El que sube de la tumba líquida emerge como una nueva persona queya no sirve al pecado. Ahora anda en vida nueva.


Cristo, cuando murió, murió una vez y para siempre, pero ahora está vivopara siempre. Por lo tanto, el cristiano que se bautiza ha muerto al pecado de unavez por todas y nunca más debería volver a estar bajo su dominio. Por supuesto,como todo cristiano bautizado sabe, el pecado no desaparece automáticamentede nuestra vida una vez que salimos del agua. No estar gobernado por el pecadono es lo mismo que no tener que luchar contra él.


“Con esto vemos claramente lo que significan las palabras del apóstol. Lasdeclaraciones como: ‘Hemos muerto al pecado’, ‘Consideraos […] vivos para Dios’, etc., significan que no cedemos a nuestras pasiones pecaminosas ni al pecado, aunque el pecado continúe en nosotros. Sin embargo, el pecado permanece en nosotros hasta el final de nuestra vida, como leemos en Gálatas 5:17: ‘El deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí’. Por lo tanto, todos los apóstoles y los santos confiesan que el pecado y las pasiones pecaminosas permanecen en nosotros hasta que el cuerpo se vuelva cenizas, y resucite un nuevo cuerpo (glorificado) que esté libre de pasión y pecado”.

Resultado de imagen para Buenas dias de miercoles cristianos

CUANDO EL PECADO REINA

¿Qué amonestación se nos da en Romanos 6:12?


muestra que, aquí, el “pecado” está representado como unrey. La palabra griega traducida como “reinar” significa, literalmente, “ser un rey” o “funcionar como rey”. El pecado está demasiado dispuesto a asumir el reinado de nuestro cuerpo mortal y a determinar nuestro comportamiento.Cuando Pablo dice “no reine […] el pecado”, sugiere que el justificado puedeoptar por impedir que el pecado se erija como rey en su vida. Aquí es donde entraen acción la voluntad.


“Lo que necesitas entender es la verdadera fuerza de la voluntad. Este es elpoder que gobierna en la naturaleza del hombre: el poder de decidir o de elegir.Todo depende de la correcta acción de la voluntad. Dios ha dado a los hombres elpoder de elegir; depende de ellos el ejercerlo. Tú no puedes cambiar tu corazón,tú no puedes por ti mismo dar sus afectos a Dios; pero puedes elegir servirlo.Puedes darle tu voluntad; entonces él obrará en ti tanto el querer como el hacerde acuerdo con su voluntad. De este modo, tu naturaleza entera será puesta bajoel dominio del Espíritu de Cristo; tus afectos se centrarán en él y tus pensamientos estarán en armonía con él” 


La palabra griega traducida en Romanos 6:12 como “concupiscencias” significa“deseos”. Estos deseos pueden ser tanto de cosas buenas como de cosas malas;cuando reina el pecado, nos hará desear lo malo. Los deseos serán fuertes, inclusoirresistibles, si luchamos contra ellos por nuestra cuenta. El pecado puede ser untirano cruel que nunca está satisfecho y siempre regresa por más. Solo mediantela fe, solo al reclamar las promesas de la victoria, podemos derrocar a este amoimplacable.


La palabra pues, en Romanos 6:12, es importante. Hace referencia a lo que seha dicho antes, específicamente, a lo que se ha dicho en Romanos 6:10 y 11. Elbautizado ahora “para Dios vive”. Es decir, Dios es el centro de su nueva vida. Lapersona sirve a Dios, haciendo lo que le agrada a Dios y, por lo tanto, no puedeservir al pecado al mismo tiempo. Está “vivo para Dios en Cristo Jesús”.

NO BAJO LA LEY, SINO BAJO LA GRACIA

Lee Romanos 6:14. ¿De qué modo debemos entender este versículo?


¿Significa que los Diez Mandamientos ya no son obligatorios para nosotros?Si ya no lo son, ¿por qué?
Romanos 6:14 es una de las declaraciones clave del libro de Romanos. Y amenudo se la cita en el contexto de alguien que nos dice a los adventistas que eldía de reposo sabático ha sido abrogado.


Sin embargo, eso obviamente no es lo que quiere decir el versículo. Comoya vimos, no es posible eliminar la Ley Moral y que el pecado siga siendo unarealidad, porque ¡la Ley Moral es lo que define el pecado! Si leyeras todo lo dichoanteriormente en Romanos, incluso solo en el capítulo 6, sería difícil imaginarsea Pablo anunciando, de repente, en medio de todo este análisis sobre la realidaddel pecado, que: “La Ley Moral (los Diez Mandamientos, que definen el pecado)ha sido abolida”. Eso no tiene ningún sentido.


Pablo les está diciendo a los romanos que aquel que vive “bajo la ley” (es decir,bajo la economía judía tal como se practicaba en su época, con todas sus normas y reglamentos hechos por el hombre) estará gobernado por el pecado. En contraste, la persona que vive bajo la gracia obtendrá la victoria sobre el pecado, porque la Ley está escrita en su corazón y el Espíritu de Dios puede guiar sus pasos. Aceptar a Jesucristo como el Mesías, ser justificado por él, bautizarse en su muerte, destruir al “viejo hombre”, resucitar para “andar en vida nueva”, estas son las cosas que destronarán al pecado de nuestra vida. Recuerda que este es el contexto en el que aparece Romanos 6:14, el contexto de la promesa de la victoria sobre el pecado.


No deberíamos definir la frase “bajo la ley” en forma demasiado restrictiva.La persona que supuestamente vive “bajo la gracia” pero desobedece la Ley deDios no hallará gracia, sino condenación. “Bajo la gracia” significa que, mediantela gracia de Dios según la revelación de Jesús, se ha eliminado la condenaciónque la Ley inevitablemente acarrea sobre los pecadores. Por ende, ahora libres deesta condenación de muerte causada por la Ley, “andamos en vida nueva”, unavida que se caracteriza y se manifiesta por el hecho de que, al morir al yo, ya nosomos esclavos del pecado.

¿PECADO U OBEDIENCIA?

Lee Romanos 6:16. ¿Qué está planteando Pablo? ¿Por qué su argumentoes tan blanco y negro? Es lo uno o lo otro, sin ningún término medio. ¿Quélección deberíamos aprender de este contraste tan claro?
Pablo vuelve a enfatizar que la nueva vida de fe no garantiza que estemos libresde pecado. La vida de fe hace posible la victoria sobre el pecado; de hecho, soloa través de la fe podemos tener la victoria que se nos promete.Luego de personificar al pecado como un rey que somete a sus súbditos, Pabloahora vuelve a la figura del pecado como un amo que exige la obediencia desus siervos. Pablo señala que una persona tiene la opción de escoger a su señor.Puede servir al pecado, que lleva a la muerte, o puede servir a la justicia, queconduce a la vida eterna. Para Pablo no hay un término medio, ni deja espaciopara avenencias. Es una cosa o la otra porque, al final, nos enfrentamos a la vidaeterna o a la muerte eterna.


Lee Romanos 6:17. ¿De qué forma amplía Pablo lo que dijo en Romanos6:16?
Es interesante observar que la obediencia está ligada a la doctrina correcta.Aquí, el término griego para “doctrina” significa “enseñanza”. A los cristianosromanos se les habían impartido los principios de la fe cristiana que ahora obe-decían. Por eso, para Pablo, cuando los cristianos obedecieron “de corazón” la doctrina correcta, la enseñanza correcta, esta ayudó a los romanos a convertirse en “siervos de la justicia” (Rom. 6:18). A veces, oímos decir que la doctrina no importa, siempre y cuando mostremos amor. Esa es una expresión muy simplista de algo que no es tan sencillo. Como se dijo en una lección anterior, Pablo estaba muy preocupado por la falsa doctrina a la que la iglesia de Galacia había sucumbido.Por consiguiente, debemos ser cuidadosos con las declaraciones que denigrende algún modo la importancia de la enseñanza correcta.

Siervos del pecado, siervos de la justicia; el contraste es muy marcado. Si des-pués del bautismo pecamos, ¿quiere decir que no somos verdaderamente sal-vos? Lee 1 Juan 1:8 a 2:1. ¿Cuánto nos ayuda este pasaje a entender lo quesignifica ser seguidor de Cristo y aun así estar sujeto a caer?

Una lección de humildad

“Mas entre vosotros no será así, sino que e/ que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor” (Mateo 20:26)


Las palabras de Jesús sonaron de manera extraña a los discípulos, que esa noche esperaban tener un nuevo rey terrenal que los liberara del yugo romano. “Dar la vida”; “Ser un siervo”; “El más grande es el que más sirve”… Esas referencias distaban grandemente de lo que debería ser un rey, en el imaginario colectivo popular.


En realidad, si hubiesen prestado atención a los discursos de los tres años, habrían recordado que Jesús lo había dicho varias veces. Pero ellos, como nosotros y la mayoría de los seres humanos, solo oímos lo que queremos escuchar.
Ese jueves de noche, en el aposento alto, Jesús lavó los pies de sus discípulos. Les dijo que eso es lo que hace un verdadero líder. También partió el pan, se los dio, y les explicó que representaba su cuerpo, ofrecido en sacrificio por la humanidad. Además repartió y bebió el vino sin fermentar, y aclaró que se trataba de su sangre, que sería derramada muy pronto.


¿Tanto les costó entender esto a los discípulos? Antes de levantar nuestro dedo acusador hacia ellos, pensemos en cuánto nos cuesta ser humildes y serviciales.
Durante el desarrollo del cristianismo, la Iglesia Católica, en una etapa muy temprana, se refirió a estos símbolos. El 1 1 de noviembre de 1215 comenzó el Concilio de Letrán (Italia). En este evento, se definió la doctrina de la transubstanciación que, supuestamente, es el proceso por el cual el pan y el vino se convierten en la carne y la sangre reales de Cristo (basado en Mar. 14:12-26; Mat. 26:26-28; Luce 22:14-20). Más allá de esta doctrina católica, la Biblia es clara al respecto, y no caben dudas del significado de estos símbolos.


Hoy puede ser un día histórico si aprendes a ser humilde. Ser humilde te hace más servicial, más dependiente de Jesús, más consciente de tu incapacidad para salvarte por tus propios méritos. Ser humilde te convierte en un instrumento más valioso y útil en las manos de Dios; te convierte en una persona con mayor ascendencia sobre los demás, y en un notable ejemplo que resalta en un mundo gobernado por la soberbia.


“Jesús, el amado Salvador, ha dado a todos notables lecciones de humildad Entre las últimas lecciones que dio a sus discípulos, hubo una sobre la importancia de la humildad. Mientras estos contendían en cuanto a quién sería el mayor en el reino prometido, se ciñó como siervo, y lavó los pies de aquellos que lo llamaban Señor y Maestro”

El Talento y la espiritualidad

«A estos cuatro jóvenes Dios los dotó de sabiduría e inteligencia para entender toda clase de literatura y ciencia.Además, Daniel podía entender toda visión y todo sueño». Daniel 1.’ 1 7, XVI


MUCHOS JÓVENES NO CONSIGUEN PROGRESAR. Les gustaría leer, escribir y expresarse correctamente; pero el precio de la excelencia es trabajo duro, y no lo quieren pagar. Me recuerdan al joven cuyo padre lo envió a la escuela y le proporcionó todas las ventajas necesarias para obtener una buena educación. Pero el muchacho descuidó el estudio, aduciendo que su padre era capaz de enseñarle lo necesario, y que no necesitaba estrujarse tanto el cerebro. Sin duda todos diremos inmediatamente que siguió siendo un ignorante, pues no existe camino fácil para la adquisición del conocimiento.


Será igualmente inútil anhelar una experiencia religiosa genuina sin efectuar un esfuerzo sincero y abnegado. El hecho de que suspiremos a causa de nuestra ignorancia de las verdades divinas, jamás nos hará aptos para la salvación. Hay diez mil lágrimas y perezosos suspiros orientados hacia el cielo, que jamás obtendrán una sonrisa de aprobación de lo alto.


No pensemos que la experiencia cristiana se producirá como por arte de magia. Cuando nos decidamos a hacer algo de todo corazón, no claudiquemos ante las dificultades sino intentémoslos una y otra vez ] y no dejaremos de recibir la recompensa.— The Youth’s Instructor, 30 de enero de 1884. La ignorancia de muchos es voluntaria… e inexcusable.— General Conference Bullan, p. 3 (1900).
Daniel y sus tres compañeros […l eran muy equilibrados, porque se habían sometido a la dirección del Espíritu Santo. Aquellos cuatro jóvenes dedicaron a Dios sus talentos seculares y de las ciencias, así como los del espíritu. No consiguieron su sabiduría por casualidad. Obtuvieron el conocimiento gracias al uso fiel de sus facultades; y el Señor les concedió habilidad y entendimiento. Fueron leales a Dios y el Señor los sostuvo y los honró.

Buenas Tardes

Resultado de imagen para Buenas dias de miercoles cristianos

«Moriréis»

«Pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: “No comeréis de él, ni Io tocaréis, para que no muráis”».Génesis 3: 3


LA ADVERTENCIA DIVINA era clara: iMoriréis! A pesar de eso, Adán y Eva escogieron el camino de la desobediencia. Si pudiéramos resumir, en una palabra, lo que es el pecado, la palabra sería rebelión. En el cielo Satanás se rebeló en contra de Dios; y en el Edén, Adán y Eva también se rebelaron contra el Creador.Al leer el relato de la entrada del pecado en este mundo, la idea de la rebelión es clara; a pesar de que esta palabra no es usada. Pero cuando Eva decidió ser dueña y señora de su propio destino, se estaba rebelando en contra de Dios; ella decidió confiar en la palabra del enemigo. Creyó que Dios realmente no deseaba su crecimiento; que la limitaba a la esfera humana, privada de niveles superiores de desarrollo.


Y entonces se rebeló contra el orden de las cosas establecido por Dios. El pecado de Adán podría ser considerado peor, si existiera un pecado peor que otro. Adán pecó conscientemente. Eva fue enga-ñada, y creyó en las mentiras del enemigo. Pero Adán decidió, a propósito, morir con Eva, y con esta actitud también se rebeló contra el Creador. Entonces apareció el resultado inmediato de la rebelión: el ser humano empezó a deteriorarse, a descomponerse, a entrar en putrefacción espiritual. La palabra traducida como «morir» , shachat, en hebreo, da la idea de un cadáver que entra lenta, pero irreversiblemente, en descomposición. Eso empezó a suceder con Adán y con Eva: comenzaron a deteriorarse, tanto física como espiritualmente. El primer sentimiento extraño que surgió en el corazón de ellos fue el del miedo. Se escondieron de Dios; abandonaron a Dios, y Dios los dejó. Ellos se rebelaron; echaron a un lado los consejos divinos; decidieron escoger su propio camino. Y, para vivir la vida de ese modo, nada mejor que irse lejos de Dios.Pero las consecuencias fueron más allá de la simple separación de Dios: empezaron a separarse entre sí.


Comenzaron a discutir, a acusarse, a sentirse solos, tristes, avergonzados. Todo eso formaba parte del deterioro espiritual, al que voluntariamente se habían condenado.¿Hay solución para este drama? iSí! Jesús es la vida: la desobediencia trajo la muerte, pero Jesús trajo la vida. Ahora solo resta correr a los brazos de Jesús, y encontrar nuevamente la vida. Y recuerda: «Pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: “No comeréis de él, ni lo tocaréis, para que no muráis”».

Resultado de imagen para Buenas dias de miercoles cristianos

Satanás es un destructor

«¡Pero ay de los que viven en la tierra y en el mar, porque el diablo, sabiendo que le queda poco tiempo, ha bajado contra ustedes lleno de furor!». Apocalipsis 12: 12, DHH


SATANÁS SE DELEITA en la guerra, que despierta las más viles pasiones del alma, y arroja luego a sus víctimas, sumidas en el vicio y la sangre, a la muerte eterna. Su objeto consiste en hostigar a las naciones a declararse mutuamente la guerra; pues de este modo puede distraer los espíritus de los seres humanos de la obra de preparación necesaria para subsistir en el día del Señor.
Satanás actúa igualmente por medio de los elementos para cosechar muchedumbres de almas aún no preparadas. Conoce los secretos de los laboratorios de la naturaleza y emplea todo su poder para dirigir los elementos en cuanto Dios se lo permita. Cuando se le dejó que afligiera a Job, icuán velozmente fueron destruidos rebaños, ganado, sirvientes, casas e hijos, en una serie de desgracias, obra de un momento! Es Dios quien protege a sus criaturas y las guarda del poder del destructor. Pero el mundo cristiano ha manifestado su menosprecio de la ley de Jehová, y el Señor hará exactamente lo que declaró que haría: alejará sus bendiciones de la tierra y retirará su cuidado protector de sobre los que se rebelan contra su ley y que enseñan y obligan a los demás a hacer lo mismo. Satanás ejerce dominio sobre todos aquellos a quienes Dios no guarda en forma especial. Favorecerá y hará prosperar a algunos para obtener sus fines, y atraerá desgracias sobre otros, al mismo tiempo que hará creer a los seres humanos que es Dios quien los aflige.


Mientras se hace pasar ante los hijos de los hombres como un gran médico que puede curar todas sus enfermedades, Satanás producirá enfermedades y desastres al Punto que enormes ciudades sean reducidas a ruinas y desolación. Ahora mismo está Obrando. Ejerce su poder en todos los lugares y bajo mil formas: en las desgracias y calamidades de mar y tierra, en las grandes conflagraciones, en los tremendos huracanes Y en las terribles tempestades de granizo, en las inundaciones, en los ciclones, en los tsunamis y en los terremotos, Destruye las plantaciones casi maduras y a ello siguen la hambruna y la angustia; propaga por el aire enfermedades mortales y miles de seres Perecen en la pestilencia. Estas plagas irán aumentando más y más y se harán más y más desastrosas. La destrucción caerá sobre personas y animales. «La tierra se seca Y se marchita, el mundo entero se reseca, se marchita, y el cielo y la tierra se llenan de tristeza. La tierra ha sido profanada por sus habitantes, porque han dejado de cumplir las leyes, han desobedecido los mandatos, han violado la alianza eterna» (Isa. 24: 4-5, DHH).

Un milagro instantáneo

«Antes que clamen, yo responderé; mientras aún estén hablando, yo habré oído» (Isaías 65: 24).


Desde que soy madre, he oído a otras madres hablar del «temible dolor de oído», y he orado y anhelado que mis hijos nunca lo sufrieran. Mi hija mayor ya tenía diecinueve años, y yo estaba muy agradecida porque nunca hubiera tenido el temible dolor de oído.


Mi segunda hija tenía cinco años, y yo me encontraba nuevamente orando por ello. Puedes imaginar el miedo que sentí cuando una noche, volviendo a casa, escuché que mi pequeña decía: «Mami, me está doliendo el oído». El miedo me inundó. Pero entonces noté que no estaba llorando, así que le pregunté con calma: «¿Te duele mucho?», y ella contestó que no. Di un suspiro de alivio. Al llegar a casa, ella se acostó inmediatamente a dormir; le di un beso de buenas noches y me acosté. A eso de las once de la noche, me despertó un grito. Tanto mi esposo como yo corrimos hacia nuestra hija y le preguntamos qué pasaba. Ella gritó: «¡Mis oídos, mis oídos!». Inmediatamente comenzamos a correr de aquí para allá, preparándonos para ir al hospital.


Con sus gritos tan fuertes, me sentí muy confundida, débil e impotente. Me di cuenta de que tenía que ponerme ropa apropiada, entonces fui rápidamente al armario y, cuando estaba por abrirlo, ella gritó con tanta fuerza que me quedé congelada. Con lágrimas en los ojos, elevé mi cabeza al Cielo y clamé: «Señor, ten misericordia de mi hija!». Entonces escuché un suspiro y los gritos se detuvieron. «Oh, Padre, está muerta», pensé mientras corría hacia ella, Para mi asombro, estaba durmiendo pacíficamente. ¡No podía creer lo que veía! ¡Dios había contestado mi oración instantáneamente! Todo lo que podía hacer era alabarlo y agradecerle. Hasta el día de hoy le agradezco por ese milagro.


Había pedido a Dios que mis hijos no pasaran por el temido dolor de oído, pero fue necesario un tremendo dolor de oído para que yo experimentara el poder y el gozo de un milagro instantáneo. Servimos a un Dios maravilloso; él es digno de adoración. He aprendido, a lo largo de los años, a agradecerle por todo, así como dice el texto bíblico: «Den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús» (l Tes. 5: 18, NVI). I Crónicas 16: 34 lo dice todo: «¡Alaben al Señor porque él es bueno, y su gran amor perdura para siempre!» (NIV).

La palabra de Dios tiene un poder tan grande

La palabra de Dios tiene un poder tan grande. Así será mi palabra que sale de mi boca: no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero y será prosperada en aquello para lo cual la envié. Isaías 55: 11

La Palabra de Dios tiene un poder tan grande que no podemos permitir que sigamos sin conocerla. Por eso, es necesario que apartemos un tiempo todos los días para el estudio de la misma. Muchas veces no sabemos hacer frente a las situaciones que se nos presentan por desconocer el poder que ella tiene. “Es como martillo que despedaza la roca”, dice el Señor. Por eso, Jesús venció al enemigo con la Palabra, demostrando el conocimiento que tenía de la misma.

Pero sobretodo, no podemos leerla como una historia más, sino pidiéndole que nos dé revelación para el entendimiento de la misma, y que nuestros ojos espirituales sean abiertos, para conocer los misterios que aún no han sido revelados y están escondidos.

Requiere solamente disponernos y hacer un hábito, para que podamos leerla sin interrupciones. Deleitémonos, a la vez que empezamos a descubrir el poder que tiene sobre todas las cosas, y cuan efectiva es, cuando lo hacemos con la convicción de que se trata de la palabra de Dios, para ser usada en todo lo que necesitemos.


FELIZ MIÉRCOLES 

 Dios te guarde en este LINDO DÍA


Gracias a Dios por este Feliz Miércoles, 

un nuevo día que empezamos con alegría y bendiciones. 






Feliz Miércoles. 


Buen día para ti


y para toda tu familia. 



Mira este miércoles con buenos ojos,


deseo que Dios te bendiga grandemente,


que te cuide por donde vayas,


que te muestre su gran bondad


y sobre todas las cosas


que te llene de su gran paz.

2 Corintios 11

22 ¿Son hebreos? Yo también. ¿Son israelitas? Yo también. ¿Son descendientes de Abraham? También yo. 23 ¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos, más abundante; en azotes, sin número; en cárceles, más; en peligros de muerte, muchas veces. 24 De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. 25 Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he sido náufrago en alta mar; 26 en caminos, muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; 27 en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y desnudez. 28 Y además de otras cosas, lo que sobre mí se añade cada día: la preocupación por todas las iglesias. 29 ¿Quién enferma y yo no enfermo? ¿A quién se le hace tropezar y yo no me indigno?

Buenos Dias

Resultado de imagen para Buenas dias de miercoles cristianos

martes, 14 de noviembre de 2017

Buenas Noches

Resultado de imagen para Buenas Noches de martes cristianos

Revísate primero tu

Es muy fácil ver y criticar en los demás hechos tales como “que se irriten fácilmente, que no comprendan con rapidez, que lleguen tarde, que hablen mal de los demás, que mientan, que sean impulsivos y poco comprensivos, que no cumplan con sus compromisos” y … la lista continua.Es como si nos molestara ver nuestros propios defectos en los demás. Es curiosa la condición humana, porque nos parecen cosas terribles cuando las vemos en otros. Pero además lo que nos pasa a nosotros muchas veces lo minimizamos diciendo que “son cosas menores que necesitamos resolver”, las que normalmente se tratan de rebajarlas justificándolas.


Las relaciones en excelencia comienzan con una evaluación personal, es decir, con nosotros mismos analizándonos primero para empezar un proceso de cambio.Jesús en su proceso de formar discípulos dijo lo siguiente, “¿Por qué te fijas en la astilla que tiene tu hermano en el ojo y no le das importancia a la viga que tienes en el tuyo?”. (Lucas 6:41 – NVI)


Es una forma de decir, que las personas, con los cristianos incluidos, “vemos lo poco que le pasa a los demás, pero que no vemos lo mucho que nos pasa a nosotros”; es un espíritu de juicio que sutilmente ataca a las personas para juzgar, criticar, menospreciar y rebajar a los demás, pero justificar y minimizar nuestros actos.


Hagamos lo que nos enseña el Señor, empecemos por nosotros mismos y por “nuestra viga” para eliminarla. Y aquí quiero decirte, ¡no puedes eliminarla tu solo(a), necesitas al Espíritu Santo de Dios para que te ayude!; para hacerlo es necesario quitar el orgullo y reconocer que nos equivocamos frecuentemente, eliminar el egoísmo y darnos cuenta de que los demás también son seres humanos con imperfecciones como las nuestras.


Revísate hoy mismo antes de hacer un juicio a los demás, reflexiona primero, ora y luego con calma pregúntate, ¿actúo yo igual?, ¿debo mejorar o cambiar algo antes de exigirlo?.


Con el Señor de tu lado vas a empezar a tener buenas relaciones con los demás; ellos te lo agradecerán y tu vivirás con menos cargas sobre tus hombros, ¿no te parece?


Oro para que puedas descubrir y remediar las vigas que afectan tu vida y así ser un buen cristiano que se convierte en un ejemplo para los demás.


Versículo: “¿Por qué te fijas en la astilla que tiene tu hermano en el ojo y no le das importancia a la viga que tienes en el tuyo?”. Lucas 6:41 – NVI