sábado, 21 de abril de 2018

Buenas Noches

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Tener Estabilidad Emocional Vencer el Enojo, la Ira y el Mal Caracter

Mejor es el lento para la ira que el poderoso, y el que domina su espíritu que el que toma una ciudad. Proverbios 16:32 LBLA


Seguramente al conducir por una carretera o autopista, has visto camiones o vehículos que transportan cargas peligrosas.
Siempre en la parte trasera tienen más o menos el siguiente enunciado, “Mantenga distancia, vehículo con carga inflamable y explosiva”.
Inmediatamente tratamos de alejarnos de dicho vehículo o sobrepasarlo rápidamente y alejarnos así del peligro lo antes posible.
Algunos individuos, debido a su facilidad para enojarse deberían poseer el mismo rotulo.


El más leve roce, los hace enfurecer y explotar dando rienda suelta a su enojo, ira o resentimiento.Siempre están enojados, quejándose, maltratando e hiriendo con palabras a los demás.


Querido amigo si tú eres una de estas personas, al cabo del tiempo quedaras solo transitando el camino de la vida. Poco a poco iras notando como los demás se van alejando de ti, aun aquellos que más quieres y ocupan un lugar en tu corazón.
Por supuesto, cada uno de nosotros tiene un “punto de explosión”. Ese momento donde se nos termina la paciencia y perdemos el control. En ocasiones alguien menciona una palabra o un nombre o simplemente no concuerda con nosotros y comenzamos a sentir que la ira toma el control y a partir de ahí, las cosas comienzan a salir mal.

 

 
Es importante conocer nuestras limitaciones y admitir que controlarnos no siempre es fácil, sin embargo debemos hacerlo para no herir a quienes más amamos.
Cuando una persona reconoce que su actitud no está bien, eso abre la puerta a un cambio positivo y a grandes oportunidades de restauración.


Dios es quien puede brindarnos las fuerzas y la ayuda necesaria para dominar nuestras emociones. Si nos volvemos a él y confesamos nuestras debilidades y reconocemos que nuestras fuerzas no son suficientes para controlarlas, el Señor vendrá a socorrernos, nos tendera su mano fortaleciéndonos para evitar una explosión.


Pero si esta ya se ha producido, podemos también contar con su ayuda para remediar las cosas. Siempre es mejor mantener la compostura y una buena actitud que perder los estribos y luego tratar de reparar el daño.Comienza tu día tomando la determinación de tener una actitud positiva ante la vida las personas y cualquier adversidad y Dios estará a tu lado para sostenerte.
Apóyate en Jesús, cualquiera sea tu situación, él te entiende y está dispuesto a ayudarte.


Oremos juntos así:


Padre tú conoces cada una de mis debilidades. Sabes que no me alcanzan las fuerzas para dominar mi carácter. Ayúdame, dame tu guía para ser mejor cada día y parecerme más a Jesús. Él es mi ejemplo, él dijo “Aprended de mí que soy manso y humilde y hallareis descanso para vuestras almas”.
Mi temperamento me ha traído dificultades, pero a partir de hoy seré más como tú y tendré paz y descanso en mi alma, en mi familia, con mis seres queridos y en todas mis cosas.


No puedo controlar las circunstancias pero puedo controlar con tu ayuda mi actitud. Declaro que comienzo este día en victoria, con una actitud positiva hacia la vida y los demás y me transformo en un instrumento de bendición y paz.No saldrán ya de mis labios palabras que causen dolor, mis palabras traerán paz, curaran heridas y producirán restauración y consuelo.
Lo creo, pido y declaro en el poderoso nombre de Jesús mi Señor, amen.

Cuando uno sufre, todos sufren

Leer: 1 Corintios 12:14-26
De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él… (v. 26).


Cuando un compañero de trabajo avisó que no vendría debido a un dolor terrible, todos nos preocupamos. Después de ir al hospital y de un día de reposo, volvió a trabajar y nos mostró la causa del dolor: un cálculo en el riñón. Le pidió al médico que le diera la piedra como souvenir. Al mirarla, sonreí con empatía, recordando el cálculo en la vesícula que yo había tenido hacía años. El dolor había sido insoportable.


¿No es sorprendente que algo tan pequeño pueda causar tanta agonía a todo el cuerpo? En cierto modo, a esto se refiere el apóstol Pablo en 1 Corintios 12:26: «si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él». En el capítulo 12, Pablo usó la metáfora del cuerpo para describir a los creyentes en todo el mundo. Cuando dijo: «Dios ordenó el cuerpo de tal manera» (v. 24), se estaba refiriendo a todo el cuerpo de Cristo: todos los creyentes en Él. Todos tenemos diferentes dones y funciones; pero, al ser todos parte del mismo cuerpo, si uno sufre, todos sufrimos. Cuando otro creyente enfrenta persecución, tristeza o pruebas, todos nos dolemos como si nos pasara personalmente.


Mi compañero de trabajo buscó la ayuda que necesitaba su cuerpo. En el cuerpo de Cristo, podemos orar, alentarnos o hacer lo que sea para ayudar a que el hermano se sane.



Señor, tu familia es mi familia, y quiero ayudar.


Estamos en esto juntos.

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En nuestras tormentas

Leer: Marcos 4:35-41
… reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza (v. 39).


El viento rugía, los relámpagos encandilaban, las olas golpeaban. Pensé que moriría. Mis abuelos y yo estábamos pescando en un lago, pero nos habíamos quedado demasiado tiempo. Cuando el sol se puso, una rápida borrasca se desató sobre nuestro pequeño bote. Mi abuelo me dijo que me sentara en la popa, para no darnos vuelta. En ese momento, no sé cómo, empecé a orar, aterrorizado. Tenía catorce años.


Le pedí a Dios que me tranquilizara y que nos protegiera. La tormenta no se calmó, pero pudimos llegar a la orilla. Hasta hoy, no sé si alguna vez sentí más intensamente la presencia de Dios que aquella noche en la tormenta.
Jesús sabe de tormentas. En Marcos 4:35-41, les dijo a sus discípulos que cruzaran un lago que, poco después, se enfureció con el viento. La tormenta de aquella noche probó y venció a aquellos toscos pescadores. Ellos también pensaron que morirían. Pero Jesús calmó las aguas, e incrementó la fe de sus discípulos.


Del mismo modo, Jesús nos invita a confiar en Él en nuestras tormentas. A veces, Él calma milagrosamente el viento y las olas. Otras veces, hace algo igualmente milagroso: fortalece nuestro corazón y nos ayuda a confiar en Él. Nos pide que descansemos en la convicción de que tiene poder para decirle al oleaje: «Calla, enmudece». 



Señor de la tormenta, ayúdame a confiar en ti.


Ningún peligro puede acercarse más que el Señor.

Suavidad al Alma


♥️ Suavidad al Alma


Amada(o) hermana(o) pide hoy a Dios de su sabiduría para poder hablar con prudencia y gracia, de tal forma que con tus palabras, construyas, edifiques y plantes, no hables para destuir y arrancar.
Que todo lo que salga de tus labios en este día llegue como medicina al alma necesitada.


Proverbios 16:23-24El corazón del sabio hace prudente su boca, Y añade gracia a sus labios. Panal de miel son los dichos suaves; Suavidad al alma y medicina para los huesos.

El pensamiento del Día

Amado, Padre, ayúdanos a tener un enfoque


positivo en todo lo que hacemos,


dando siempre el paso extra.


Entendiendo que lo que llega fácil, Fácil se va.


El deseo del perezoso le mata,


porque sus manos no quieren trabajar.Prov. 21:25

La mejor guia para tu vida

Saber para dónde se va, y cuál es la ruta correcta para llegar al lugar es muy importante cuando se hace un viaje, pero no tener el destino definido ni saber cuál es la ruta correcta hacen que la persona vaya errante, y que quizás nunca llegue a donde pensaba ir.


Es común usar una aplicación de Posición Global conocida como “GPS” (Global Position System) para encontrar la mejor forma de llegar a un destino.
Pero ¿y la vida, no necesitara un GPS?… Para los creyentes la Palabra de Dios es la lámpara que alumbra directamente a los pies para mostrar el terreno en el que se está pisando y es además la que muestra la ruta, el camino que llevan al destino correcto, a Dios el padre.


La Palabra de Dios es como un “GPS espiritual”, uno que nunca se equivoca de ruta, y que le llevará siempre por el camino correcto, por la ruta más corta, al destino más deseado por todos a Dios.
Utiliza el “GPS espiritual” – la Biblia, diariamente… recibirá consuelo, aliento, guía, diaria para aprender a seguir por el camino exacto en el que se debe navegar, caminar, avanzar.


Si usamos diariamente la Palabra de Dios tanto como usamos el GPS de nuestros autos, iremos llegando a un gran destino final, pasaremos en esta tierra por los mejores lugares… es decir aquellos en los que la bendición de Dios está presente; y llegaremos seguros a uno en el que pasaremos el resto de existencia.
Lee la Palabra, medita en ella y recibirás la sabiduría que te mantendrá en la ruta correcta.


Oro para que leas y te dejes guiar por la Palabra de Dios diariamente.


Versículo “Tu palabra es una lámpara a mis pies; es una luz en mi sendero”. Salmos 119:105 (NVI)

ESTE AÑO, CIENTO POR UNO

“12 Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno; y le bendijo Jehová. 13 El varón se enriqueció, y fue prosperado, y se engrandeció hasta hacerse muy poderoso. 14 Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y mucha labranza; y los filisteos le tuvieron envidia.” Génesis 26:12-14

Lo primero que pensó Isaac, en medio de aquella hambruna, fue mudarse; y Dios le dijo: No. Y fue su obediencia lo que provocó que, aquel año, Isaac cosechara ciento por uno.

Uno de los peores errores que puedes cometer, es que sea el dinero lo que determine tus decisiones. No bases tus sueños en lo que tienes en tu cuenta de banco. ¿Cómo tú puedes decir que tienes fe, si todas tus decisiones están basadas en los números de tu cuenta de banco? Tenemos que ser sabios, inteligentes, buenos administradores, conscientes; pero cuando Dios te dice que te va a dar algo, no es tu dinero lo que va a determinar lo que Dios te puede dar. No es que te metas en deudas, porque estarías creyendo en los anuncios del banco. El que está para ti es Dios; el que no está pendiente a tu historial de crédito es Dios. Tú no tienes que estar pendiente a ningún banco para nada. El Dios al que tú le sirves mira por encima de tu currículum, de tu crédito; y, cuando Él dice que te va a bendecir, lo va a hacer por encima de tus enemigos, de lo que el banco dice que puede hacer por ti, de lo que el mundo ha dicho. Cuando Dios te va a bendecir, no pide permiso al banco; tu fe no tiene que pedir permiso a ningún socio, a ningún banco, tú no tienes que esperar que nadie venga a rescatarte; tu fe en el Dios al que tú le sirves es la que puede provocar que, este año, sea totalmente diferente.

Este año, va a haber un tiempo de aceleración en tu vida; todo lo que tú hagas, va a producir. No vas a volver a las malas decisiones del pasado; en adelante, vas a caminar en fe, en tierra de escasez donde están los filisteos. Dios le dijo a Isaac: Quédate donde están la pobreza y la envidia; allí te voy a prosperar. Donde a otros no les está dando resultado, allí te voy a prosperar. Dios no está esperando que el ambiente cambie para cambiar tu situación. Sacúdete el polvo de la depresión, de la amargura, de la crisis, de todo lo que te ha pasado, de las malas noticias. Cree que el Dios al que tú le sirves es capaz de bendecirte, delante de tus enemigos, en medio de las peores crisis. Él hace por ti lo que más nadie puede hacer por ti. Eso es lo que decía el salmista: Aderezas mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores. Delante de aquellos que no quieren que tú prosperes, si tú le crees, Dios te va a bendecir. La gente se va a dar cuenta de que Él está contigo, porque Él va a confirmar su pacto contigo.

El problema de muchos es que piensan que esto es magia. Salen tan inspirados de la iglesia que piensan que se pueden quedar en sus casas y todo va a cambiar; pero no ser prospera así. ¿Por qué Dios le dice a Isaac que se quede en aquella tierra? Isaac es el primer hombre que dice la Biblia que sembró en la tierra prometida y le produjo. No es tan solo para eliminar el error del pasado de depender de Egipto; sino porque permanecer es la única manera de tú reclamar la tierra. Si se iba, perdía derecho sobre aquella tierra; aunque Dios se la haya dado, naturalmente, habría perdido derecho sobre ella.

No cedas el derecho sobre tu tierra. Deja de pensar en dejarle el espacio a otro. Mira cómo Dios te puede prosperar en el lugar en que Él te ha puesto. Permanece, y mira las cosas como Dios quiere que las veas. La crisis económica no es la que te va a mover; si Dios no te ha dicho que salgas, es porque estás donde Él te quiere, y allí Él te va a prosperar.

Tienes que estar dispuesto a labrar la tierra, a esforzarte, a hacer lo que otros no han hecho. Isaac comenzó a abrir pozos, en medio de aquel desierto; y, en un año, Dios le dio todo lo que Él quería, cien veces más. Esto no es por arte de magia, sino porque Dios te dio una promesa, y tú estás dispuesto a trabajar sobre esa palabra que Él te dio. Tu prosperidad no viene del gobierno, la prosperidad que Dios quiere traer a tu vida viene de que tú estés dispuesto a creer que hay promesa de prosperidad para tu vida en tu tierra prometida, y estés dispuesto a salir a trabajar todos los días, creyendo que Dios te va a prosperar en ese lugar. Él te entregó esa tierra y Él va a hacer lo que tenga que hacer para que tu vida cambie.

Sal a trabajar, sabiendo que hay una promesa divina. Si obedeces y permaneces, este año, las cosas van a ser diferentes. El mundo va a ver lo que Dios va a hacer en tu vida, en medio de la crisis, por tú haberte atrevido a creerle al Dios de los cielos. Tú lo vas a ver.

Buenas Tardes

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Dios te habla

A Dios nunca Lo ha visto nadie. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y Su amor se perfecciona en nosotros.
1 Juan 4:12


Salomón dijo: "Si los cielos y los cielos de los cielos no Te pueden contener, cuánto menos esta casa que yo he edificado."
1 Reyes 8:27


Evangelismo

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